lunes, 4 de agosto de 2025

Ve


Un par de d
ías después, la encontró flotando en lo que pareció un fotograma delicadamente suspendido entre el reflejo de un espejo y el recuerdo que había atesorado en su mente recubriéndola de esa profunda luz que en adelante decidió llamar “Rojo - K”. Era ella y lo supo en el instante en que sus ojos lo atravesaron otra vez estallándole el plexo solar haciéndolo volar hacia lugares en los que nunca antes había estado. Flotó sumergiéndose en la espesura de la turbia oscuridad y pudo sentir cómo el polvo de millones de estrellas se le metía entre la ropa para recubrir su cuerpo. La idea de ir flotando por el espacio como una paleta de chocolate dorado le pareció tan seductora como épica, por lo que se entregó de lleno a la experiencia con la absoluta certeza de que iba a aterrizar donde debía sin ningún rasguño -o mordisco-. Así que pasadas algunas centurias –que en la Tierra no fueron más que unos pocos días- estas lo llevaron inexorablemente al encuentro de ella y pudo al fin volverla a ver en el mundo en el que ambos habían sido creados. Se acercó caminando y era todo lo que recordaba y mucho más. Sus colores, sus contrastes, toda su manera y su clase, fueron suficiente para que ya no quisiera irse más. La miró a los ojos y la reconoció quedando completamente imantado a ella, pero justo cuando quiso decirlo todo, el tiempo se detuvo y de ella solo quedó una fotografía enmarcada bajo el destello de una luz en forma de sístole y diástole.

https://open.spotify.com/intl-es/track/3clIHVzJ9J2rvvrFUKLICo?si=5e66dc00dbf2408c

lunes, 28 de julio de 2025

Be

Un saludo breve y frontal bajo la luz roja y un postpunk que todavía no había sonado fueron suficiente para pegar esos ojos en su memoria como un sticker en un muro. La noche se deslizó entre chelas y rolas y la pudo ver varias veces más muy de cerca entre el humo azul que dejaba escapar entre sus labios pintados de rojo por la luz que salía del lugar y que la enmarcaba completamente llenándola de profundo misterio y extrema belleza. ¿Cómo no iba a disfrutarla si es que esos momentos en los que se siente tanto duran tan poco? Esa noche ella desapareció con la última nota de la última canción y no pudo volverla a encontrar, así que no tuvo de otra más que atesorar esa secuencia de imágenes de colores y de canciones en las que ella era la protagonista para que no se diluyera en su mente perdiéndose para siempre. 

https://open.spotify.com/track/6P2ITQT43x0rC0yqkSaXNo?si=XmZZVoj3RxKKhrl5GvXMZw

domingo, 6 de julio de 2025

Changes

Abrió la ventana del cuarto para que entrara el aire y se llevara toda esa modorra en la que se había revolcado gran parte de la noche y ya mediodía entero. “Alexa, pon Changes de Black Sabbath”, porque si iba a arrancar con nostalgia, que al menos fuera de la buena. Sobre las notas de ese pianito bello y soberano se deslizó hasta la cocina y se preparó su licuado energético de la mañana -aunque ya era mediodía-; un vaso de agua, tres fresas, un plátano y una falange de jengibre. La unidad de medida del jengibre le hizo pensar irremediablemente en Tony Iommi y en qué hubiera sido de él si esa mañana lejana preparándose su té de la mañana -porque debía de ser un tipo más de té que de café- hubiera decidido no ir a trabajar a la fábrica y solo por ese único día hubiera no pasado las grandes piezas de metal por las sierras afiladas que tan bien manejaba ya a sus 17 años. Bien hubiera podido llamar a su jefe y decirle que no se sentía bien por unas Fish and chips que se había comido la noche anterior en un puesto callejero para simplemente pasar el resto del día sentado en su sillón frente al televisor viendo concursos familiares y tomando cerveza -porque en Inglaterra son muy de sillones frente al televisor y de ver programas familiares tomando cerveza-. Pues bien, eso no pasó. Tony fue a la fábrica como tantos otros días y ese, su último día de trabajo, fue el día en que nació un sonido, un género musical y una leyenda.

Pero él no iba a ser una leyenda ni iba a perder ninguna falange ni mucho menos a dejar nada muy relevante aparte de confusión en su camino. Así que tomó una ducha y se sentó a escribir no sin antes vestirse, más por pudor a ser visto por su vecina del piso de abajo que lo espiaba en secreto y que juraba no haber sido todavía descubierta, que por cualquier otra cosa. Tecleó un par de ideas iniciales y se entregó al latir del tiempo para terminar de perder el resto del día.


https://www.youtube.com/watch?v=zrnV8aGoOdQ

jueves, 12 de junio de 2025

Jóga

Tras el resbalón, no hubo de otra más que jalar con fuerza el freno de mano para no salir volando por entre el parabrisas y terminar rebotando como tantas otras veces contra el pavimento. Esta vez no hubo canción de Bowie ni ningún tributo a Lynch sobre la carretera. Tres –o cuatro- espadines con sus respectivas chelas y unos torpes pasos de rocksteady fueron suficientes para desorganizar la secuencia que había ido armando con tanta delicadeza con el material que le cayó encima como un baldado de agua fresca apenas para combatir el fuerte calor del verano chilango. Habían sido meses tan complejos que le hicieron olvidar la concepción del tiempo tal y como la había conocido desde que tuvo uso de razón. No hubo magnitud física, ni duración, ni tampoco separación, solo acontecimientos que brotaban como eructos de lava espesa de un cráter aleatorio borrando todo lo que tocaba. Lo justo sería que algún día, como ocurrió después de un buen tiempo en la bella nación de Björk, de esa costra de lava petrificada surgiera un nuevo paisaje lleno de verdes y frescas praderas sobre las que pastaran familias de suaves ovejas entre los filos de las colinas dibujadas por rocas que cumplieran también con la doble función de ser recipiente y conducto de cristalinos manantiales por los que corriera agua pura que llenara de vida este nuevo planeta lleno de esperanza. Pero por ahora, solo había ceniza incandescente, cadáveres de pájaros intoxicados por el suelo y mucho, mucho calor. Así que se atavió con la ropa y los accesorios con los que siempre se había imaginado que iba a enfrentarse al postapocalipsis. Era justo esto para lo que se había estado preparando durante tanto tiempo de la mano de Wells, Huxley, Bradbury, Asimov y K. Dick. Metrópolis, Gattaca, Blade Runner, Los hijos del hombre, Elysium, El planeta de los simios, Akira y por supuesto Mad Max, solo habían sido un entrenamiento y ahora estaba listo para lo que se venía. Ni el calcinante Sol, ni las ruinas de cada imperio caído, ni los huesos de sus falsos ídolos lo harían dudar ni por un segundo de su nueva misión. Estaba tan clara que no tuvo que respirar tres veces. Tenía el foco tan afinado sobre lo que debía hacer que la última vez que meditó sobre un cojín sería suficiente para tener la certeza y claridad de lo que hoy debía hacer para sobrevivir y mantener toda su fuerza en una única dirección. Alzó la mirada entre sus lentes polarizados, abrió sus brazos para abrazar la totalidad del espacio que se abría en frente suyo y justo antes de echar a andar, una afilada imagen le atravesó de nuevo el pecho: era ese beso; ese único y delicioso beso que lo acompañaría por toda la eternidad y de cuyo recuerdo jamás podría librarse, ya más para bien que para mal.

https://open.spotify.com/intl-es/track/1iTqAwKFKNRTcZX9Mtl1PZ?si=16bdf38ecdd74f5f

domingo, 8 de junio de 2025

Ashes to ashes

El primer consejo para no sobresentir es escribir en tercera persona. Creada ya la distancia entre usted y su nuevo personaje, el siguiente movimiento es traer escenarios donde este se haya sentido muy feliz cantando, despelucándose y tocando air guitar. Ahora, a darle buen ritmo al relato para que se le haga un digno homenaje al rolón que sonó. Pedal hasta el fondo y es en este punto que no se debe parar de escribir en cualquier dirección: hacia adelante, hacia atrás y sobretodo encima de lo ya escrito insistentemente hasta que la palabra resuene como si fuera consciente de su propia existencia. El alivio ya debería de estarse manifestando de alguna manera en el cuerpo en forma de una ligera satisfacción que va a ir filtrando pensamientos y recuerdos para irlos montando en una maravillosa linea de tiempo. Ahora sí, a perderse en el tiempo y a jugar con él expandiéndolo y contrayéndolo, moldeándolo y derramándolo para recogerlo y volverlo a revivir una y otra vez hasta que cobre el valor que se merece y corra hacia donde él lo decida. Aquí, ya en ese punto de lucidez, hay que guardar una chispa; solo una muy pequeña, suficiente para incendiar y convertir en cenizas todo este esfuerzo y así volver a comenzar cuantas veces sea necesario hasta que el sobresentir se convierta en pulsación y la angustia en poder de creación.

domingo, 11 de mayo de 2025

Primero lo primero

Una obra magnánima, inolvidable, de dos a tres tomos. Pero primero, un cigarro en el balcón con el Sol de la mañana cayendo sobre esa horrible sinagoga.

Listo. Ahora sí: Una obra magnánima, inolvidable, de dos a tres tomos impresos en papel que no raspe entre sus hojas porque le puede destemplar los dientes a los lectores más sensibles, que seguro serán millones al rededor del mundo. Pero primero, un café bien cargado producto 100% colombiano certificado por la Federación Colombiana de Cafeteros.

Listo! Ahora sí: Una obra magnánima, inolvidable, de dos a tres tomos impresos en papel que no raspe entre sus hojas porque le puede destemplar los dientes a los lectores más sensibles, que seguro serán millones al rededor del mundo, con ilustraciones inspiradas en artistas como Moebius y Doré. Pero primero, una sentadita en el trono y luego una buena ducha.

Listo. Ahora sí: Una obra magnánima, inolvidable, de dos a tres tomos impresos en papel que no raspe entre sus hojas porque le puede destemplar los dientes a los lectores más sensibles, que seguro serán millones al rededor del mundo, con ilustraciones inspiradas en artistas como Moebius y Doré, que además tenga notas al pie con referencias musicales que sirvieron para inspirar cada capítulo. Pero primero, otro café bien cargado producto 100% colombiano certificado por la Federación Colombiana de Cafeteros.

Listo! Qué embale! Ahora sí: Una obra magnánima, inolvidable, de dos a tres tomos impresos en papel que no raspe entre sus hojas porque le puede destemplar los dientes a los lectores más sensibles, que seguro serán millones al rededor del mundo, con ilustraciones inspiradas en artistas como Moebius y Doré, que además tenga notas al pie con referencias musicales que sirvieron para inspirar cada capítulo y al comienzo de cada de cada uno de ellos, una página en Pop Up que defina el título del mismo. Pero primero, un episodio de Los Soprano porque le entré tardísimo a la serie.

Listo. Nunca puedo pasar del segundo capítulo. Ahora sí: Una obra magnánima, inolvidable, de dos a tres tomos impresos en papel que no raspe entre sus hojas porque le puede destemplar los dientes a los lectores más sensibles, que seguro serán millones al rededor del mundo, con ilustraciones inspiradas en artistas como Moebius y Doré, que además tenga notas al pie con referencias musicales que sirvieron para inspirar cada capítulo y al comienzo de cada uno de ellos, una página en Pop Up que defina el título del mismo pero sin spoilear qué va a pasar porque si no a nadie le va a interesar leer ningún capítulo si ya ven lo que va a pasar al comienzo de cada uno de ellos en una página en Pop Up que defina el título incluso si tiene notas al pie con referencias musicales que sirvieron para inspirar cada capítulo y sin importar si tienen ilustraciones inspiradas en artistas como Moebius y Doré ni muchísimo menos si el papel de sus hojas no raspa para evitar destemplarle los dientes a los millones de lectores sensibles asegurados al rededor del mundo que le entren a leerse los dos y hasta tres tomos impresos de esta obra inolvidable y magnánima que ya no comienza de ninguna manera porque acabo de decidir que mejor le voy a dar una penúltima oportunidad a Los Soprano. Pero primero, un cigarro en el balcón con el Sol de la tarde cayendo sobre esa horrible sinagoga.

León Benavente - "NADA"



sábado, 26 de abril de 2025

AKTA

"Akta: en polaco y otros idiomas es una palabra que puede referirse a un "dossier" o "archivo" de documentos que contiene información sobre una persona o un asunto en particular.

En el contexto de la cromatografía líquida, "Akta" se refiere a un sistema de purificación automatizado para proteínas, péptidos, ácidos nucleicos y otras biomoléculas."


Anoche asistí a un concierto difícil de olvidar. En él había cigarras y orugas con armazones de plata y oro que tocaban instrumentos de viento y percusión en un lugar perdido entre los muros del espacio y del tiempo. Su música tenía un sabor a medio oriente, muy antigua pero a la vez sofisticada y vanguardista. Las voces, una masculina y otra femenina, se turnaban en perfecta coreografía para seducirme bajo la tenue luz de este lugar impregnado de colores ocre y terracota al que llegué de la única manera en la que pude: a través de una extensa manguera de respiración por la que me elevé como si me descolgara a la inversa sobre los rieles de una gran montaña rusa. Luego entendí que esta “manguera” no era otra cosa diferente a un agujero de gusano.

La música no solo sonaba sino que brillaba y las texturas y los sonidos orgánicos y mecánicos me fueron abrazando hasta impregnar cada célula de mi cuerpo que se contrajo en un espasmódico baile que pronto se convirtió en un profundo trance del que no quería salir. Me sentía pleno y satisfecho mientras estos sonidos tan antiguos como las primeras estrellas me sacudían recordándome lo afortunado que era por poder experimentar a través de cada uno de mis viejos y de mis nuevos sentidos todo lo que estaba y alguna vez había sentido. Gratitud. Confianza. Inspiración. Amor. Y por supuesto, la nueva palabra que se formó mientras estaba suspendido por los aires como Yuri Gagarin y un antiguo astronauta: Respeto.

La música se fue transformando y en su camino fue recogiendo desde cada rincón a todos los seres que estaban ahí conmigo, alzándolos en una infinita columna que se erigió como una torre de hormigas que luchan por alcanzar el firmamento. Vi sus caras, sus expresiones impávidas y sus ojos negros de color negro profundo que se alzaban por los aires atravesando mantos de nubes y la gruesa capa de ozono azul claro hasta llegar al profundo vacío en el que se esparcieron hasta fundirse con él. Yo no quise seguirlos. No esta vez. Decidí flotar un rato más y volver a la tranquilidad del azul. Poco a poco retomé una vieja postura en la que mi columna vertebral encontró alivio; abrí las palmas de mis manos y las extendí hacia el universo dándole las gracias por tanto. Vi a mi hija y le envié todo mi amor. También la vi a ella, mi vieja copiloto estelar, y le pedí perdón antes de soltarla y despedirme para siempre deseándole todo lo mejor. Respiré 3 veces y un perfume de plantas y flores frescas me mojó las manos para recordarme que era momento de volver. La música fue desvaneciéndose y una última ráfaga de luz azul claro me iluminó por dentro antes de abrir los ojos para encontrarme nuevamente en la oscuridad de esta habitación donde todo comenzó.